viernes, 19 de diciembre de 2014

El arte, la educación y la utilidad

Fotografías, grabados, composiciones realizadas a base de huesos humanos, cerámica que parece salida de sueños abigarrados, proyección de cortometrajes, murales, colgaduras y exposición de libros con sugerentes y provocadores  títulos, entre otras obras, pretenden animarnos a reflexionar sobre educación alternativa, heterodoxa, fuera del sistema o,  incluso, antisistema. Una reflexión que nos plantea al arte como fuerza transformadora.
Para desarrollar esa reflexión,  a la que se nos invita, podemos partir de la premisa según la cual tenemos el mandato de transformar la sociedad. No vamos a adentrarnos ahora en los motivos por los que la sociedad actual se ha ganado a pulso el rechazo de una gran parte de la población.  Ahí están los movimientos ciudadanos surgidos como respuesta al recorte de sus derechos como personas,  en un sistema que perpetúa las desigualdades.
Tampoco vamos a descubrir ahora el papel que ha ejercido la educación en el mantenimiento del statu quo. Bien lo saben los que han utilizado el poder para cortar las alas a la capacidad transformadora del saber y para aumentar los privilegios de determinadas instituciones, que han encontrado en el campo de la enseñanza el principal sostén de su supervivencia y son correa de transmisión de un determinado tipo de conciencia.
La creatividad, la crítica, el rechazo a la jerarquía y la libre expresión de ideas y sentimientos fueron vencidos por la uniformidad y el principio de autoridad.  Prácticas y conocimientos desaparecieron tachados por inútiles volviendo a lo de siempre: masas de estudiantes repitiendo los mismos esquemas año tras año; saberes marcados como inútiles siendo realmente útiles.
El arte nos ofrece, para transformar la sociedad,  su gran capacidad de mostrar otras situaciones hijas de la heterodoxia, de la espontaneidad, de la rebelión contra las jerarquías y de la ausencia de adoctrinamiento.
Muchas ideas de corte económico, que podríamos llamar ahora “saber útil”,  surgen de los movimientos disconformes con el estado de cosas actual. ¿Y qué decimos de la educación? ¿Queremos "saber útil" o apostamos por el "saber realmente útil"?

Un saber realmente útil, exposición en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, hasta el 9 de febrero.




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